Flash económico mensual 20/06/2019

En el cierre del mes de Mayo, los principales índices europeos y americanos cerraron con retrocesos por primera vez en el año, debido en gran medida a un aumento de la tensión dialéctica en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China. No obstante, el Ibex 35 acumula unas ganancias en el año del +5,44% y el Eurostoxx50 del +9,30%. Por la parte de renta fija, el bono español a 10 años acabó en el +0,715% y el bono alemán volvió a cerrar el último día del mes en terreno negativo en el -0,202%.

Este mes hemos conocido las previsiones de la Comisión Europea de primavera, en las que confirma la previsión crecimiento para España en los ejercicios de 2019 (+2,1%) y 2020 (+1,9%). Mientras que para el conjunto de la Zona Euro rebaja una décima el crecimiento respecto a sus anteriores estimaciones que fueron realizadas en invierno, en 2019 estima que crecerá un 1,2% y en 2020 un 1,5%. Dentro de su mensaje indica que se espera un crecimiento moderado, sin a priori presiones inflacionistas y con una buena dinámica de generación de empleo.

Respecto a la Política Monetaria de la Reserva Federal, no se esperan subidas de tipos en las próximas reuniones tal y como se puede observar en la tabla inferior, sino una posible reducción de los tipos oficiales de interés  a partir del tercer trimestre del presente año.

Este mes en Estados Unidos, nos encontramos ante una doble situación pues estamos presenciando una mejora en la confianza del consumidor (134,1 frente al 130 esperado) y un empeoramiento en la confianza empresarial. En la Zona Euro también hemos visto una mejora respecto a anteriores datos en la parte de confianza del consumidor en regiones como Alemania, Francia e Italia.

Respecto a la parte de renta fija, este mes se ha caracterizado por una rebaja de rentabilidad generalizada en esta clase de activos llevando al bono alemán a 10 años a niveles del -0,202%. Nos situamos en niveles de mediados de 2016, debido en parte a las políticas más acomodaticias del BCE debido a menores expectativas de crecimiento e inflación; pero también en gran medida por el aumento de la aversión al riesgo, como consecuencia de las incertidumbres geopolíticas, que han llevado a los inversores a la búsqueda del activo refugio.

No ha sido así en el caso de la deuda pública italiana; que ha sufrido repuntes importantes en rentabilidad como consecuencia de que la Comisión Europea enviara el último día del mes una carta a Italia preguntándole acerca de desviaciones que ha observado sobre su déficit público.

Ibercaja Banca Personal

LA COLUMNA DEL GESTOR

Los retornos de los activos se basan básicamente en dos variables, la diferencia de precio entre la venta y la compra, y las rentas que generan durante la vida que los poseemos.
Según el activo que compramos ponemos el foco más en la renta que en el precio. Por ejemplo en el caso del inmobiliario, si compramos un local o un piso para alquilarlo, tendemos a dar mayor importancia a la renta mensual que vamos a obtener, en lugar del precio del bien en cuestión que es más difícil de valorar. En el caso de la renta fija, se presta mayor atención al cupón que se va a cobrar que a la variación del precio durante la vida del activo. En una empresa no cotizada, nos fijamos en las ventas y el resultado que obtiene la empresa año tras año y el reparto del mismo.
En la renta variable, el foco se centra en el precio de las acciones. En las empresas cotizadas debemos poner el foco como en las no cotizadas en el resultado que obtiene la empresa, la evolución de los ingresos, márgenes y el beneficio así como en su posición competitiva. Si estos son buenos, una bajada de precio no debe preocuparnos en exceso, ya que se deba posiblemente a turbulencias incontrolables del ruido de los mercados del corto plazo.

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