Flash económico mensual 19/01/2020

En el cierre del mes de Diciembre y del año actual, los principales índices europeos y americanos ampliaron sus rentabilidades en este último mes del año, con una rentabilidad del 11,82%, en el caso del Ibex-35, mientras que el caso del Eurostoxx50 esta rentabilidad aumenta hasta el 24,78%. Respecto a la renta fija, el bono español a 10 años incrementó su rentabilidad hasta el +0,468% y el bono alemán volvió a cerrar el último día del mes en terreno negativo en el -0,18%, pero aumentando también su rentabilidad respecto a meses anteriores.

Cerramos 2019, un año cuya tónica ha sido la revalorización en la gran mayoría de los activos de inversión. Pero cabe destacar, que este incremento del precio de los activos ha estado acompañado a lo largo de todo del ejercicio de la incertidumbre geopolítica. Ésta se ha movido, principalmente, al igual que en el año 2018 por el conflicto comercial existente entre dos de las principales potencias mundiales como son Estados Unidos y China, además de las tensiones en Oriente Próximo, inestabilidad política en Italia y por la incertidumbre derivada por la resolución del Brexit. No obstante, la gran diferencia de este año frente al anterior han sido las medidas de política monetaria aplicadas por los Bancos Centrales. Así, mientras que en 2018 la Reserva Federal Americana incrementó en cuatro veces su tipo de interés de referencia hasta el 2,25-2,5%, en este ejercicio lo ha reducido en tres ocasiones hasta el rango del 1,5-1,75%. Por su parte, el BCE también introdujo nuevas medidas de estímulo, retomando las compras mensuales de deuda.

A nivel macroeconómico, parafraseando a la directora-gerente del FMI, 2019 se ha caracterizado por una “desaceleración económica sincronizada”. Las diferentes tensiones geopolíticas (USA-China, Brexit, Oriente Próximo, …), han impactado en las expectativas y confianza inversora corporativa, llevando al sector manufacturero a un terreno de contracción, siendo esta la principal razón de esa desaceleración. Por su parte, el sector servicios, más dependiente de la demanda interna y el consumo privado, ha mostrado su solidez y resistencia a estas tensiones.

De cara a 2020, nuestro escenario central es de estabilización y recuperación selectiva, en este contexto de desaceleración. En los últimos meses, estamos viendo cierto suelo en el deterioro de los indicadores manufactureros, lo que unido al dinamismo del sector servicios debería de apoyar esta ligera mejora en las dinámicas de crecimiento. Por la parte de los precios, no prevemos tensiones inflacionistas, lo que permitirá mantener las políticas monetarias todavía en terreno expansivo. En este contexto, deberíamos ver crecimientos moderados de beneficios empresariales, por lo que por clase de activos, seguimos pensando que la renta variable es el activo con mayor atractivo para este año. Todo ello entendido dentro de una cartera diversificada en la que se respete en todo momento el perfil de riesgo del inversor.

 
   
Ibercaja Banca Personal
LA COLUMNA DEL GESTOR

Es importante establecer nuestros propios objetivos. El otro día fui a cenar con unos amigos. Uno comentó que estaba haciendo muchas operaciones bursátiles con las que se estaba literalmente forrando y que se iba a un viaje al Caribe con los beneficios obtenidos. Otro dijo que  no le gustaban los riesgos y que prefería ahorrar con depósitos. Otro comentó que él sí que tenía todo en renta variable pero que no había obtenido los rendimientos extraordinarios del  primero. El cuarto dijo que él no solía invertir en renta variable, pero que debido a los excelentes resultados de mi primer amigo, le pediría consejo para también poder ir al Caribe.

Esta situación es común, del mismo modo que se suele invertir mirando el retrovisor, rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, pero sí que ayudan en el ánimo o mejor debería decir confunden.

Suponiendo que todos mis amigos dicen la verdad sobre el retorno de sus inversiones, en ningún momento ninguno comento el capital que había empleado para su inversión, ni los riesgos que en principio habían asumido, si es que realmente los controlaban. Solamente se hablaba de resultados, y esos hablaban por si solos, o no… lo correcto es que cada uno tenía su planteamiento, excepto el cuarto, que es el único que no tiene modelo propio y se deja llevar por el canto de sirena del primero, el que ha obtenido mejor retorno, y se ha ido al Caribe.

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